Violencia de género: ¿ prevaricación en cadena ?

ADVERTENCIA: Las palabras son importantes. Los medios al servicio de su amo, que es el suyo, le han programado para aceptar términos falaces como «violencia de género» cuando en realidad debe ser «violencia doméstica». Si no es un ciudadano despierto y consciente no lea ésto. No lo entenderá.

En este video pueden ver al sociata ex vicetodo y dipusiempre Alfonso Guerra, quien manifiesta entre lineas que el Tribunal Constitucional (TC), prevaricó (cediendo a presiones de intereses bastardos), al declarar en sentencia de 14/05/08 que la legislación sobre violencia de género es constitucional, aunque todos sabemos que es inconstitucional por ser una suerte de derecho penal de autor, por lo que por ser hombre, heterosexual y portador de vida en forma de pilila, puedes darte por jodido.

La sentencia no fue unánime (7 frente a 4) y participaron los siguientes magistrados (siendo presidente la tal Casas):

Doña María Emilia Casas Baamonde, Presidente, don Guillermo Jiménez Sánchez, don Vicente Conde Martín de Hijas, don Javier Delgado Barrio, doña Elisa Pérez Vera, don Roberto García-Calvo y Montiel, don Eugeni Gay Montalvo, don Jorge Rodríguez-Zapata Pérez, don Ramón Rodríguez Arribas, don Pascual Sala Sánchez, don Manuel Aragón Reyes y don Pablo Pérez Tremps.

Los votos particulares fueron por Conde, Delgado, Rodríguez-Zapata y Arribas, de donde se deduce que el resto son prevaricadores (mejor dicho, presuntos, para curarnos de querellas).

En este reciente video del inmensamente preclaro César Vidal, pueden ver la hoja de ruta para acometer  las acciones que asociaciones, fundaciones y patriotas (no podemos esperar nada de los ciudadanos zombificados) deben tomar ante esta situación tan manifiestamente injusta que atenta contra nuestra propia Ley Natural (la única que reconocemos), y entre otras:

  • Denuncia para que se investiguen las declaraciones de Guerra, extendiendo la investigación todos los magistrados del TC que dieron su voto a favor en la sentencia (presumiblemente prevaricando) y a quienes presionaron, aunque sea el ominoso Zp o María Santísima.
  • Iniciativa parlamentaria para suspender y modificar la ley para evitar la discriminación del hombre.
  • Y añadimos: Suspensión cautelar inmediata de la ley a instancia del juzgado/tribunal que conozca de la denuncia, tal y como está configurada, por obedecer, precisamente a éso, la discriminación del hombre.

Como bien saben, la LIVG (Ley Integral de Violencia de Género) es perversa, es discrimatoria, es opresiva, es tiránica, es injusta, está fundada en la mentira, la prevaricación legalizada y obedece a una estrategia de ingeniería social del Nuevo Orden Mundial (mandado por la sinarquía internacional y jaleado por su lacayo, la masonería utilizando al progrejeterío subvecionado) para profundizar en el genocidio de Occidente diluyendo naciones, razas y acervo nacional ancestral y abocándonos a la extinción como blancos, heterosexuales y europeos bajo el buenismo de la «decostrucción» y de los nuevos «constructos» amparados en dulces palabras que sólo esconden perversión.

Es un producto del neomarxismo y enfrenta hombres con mujeres y viciversa.

Sus efectos son inmensos y de daño incalculable, pues genera una legislación opresiva y tiránica inaceptable; una red clientelar de entramado judicial y extrajudicial (asociaciones, fundaciones, profesionales afectos «a la causa») subvencionado;  ha provocado muchos muertos (más suicidios de hombres que mujeres muertas por la propia violencia domestica -no de género, pues no los hay, sólo hay sexos-) y una manifiesta ocultación de que en la violencia doméstica el componente extranjero es mayoritario (vean el grafico de arriba). Y ello por no profundizar en el trastorno mental femimarxista, que está causando estragos en estas enfermas de cabello «natural» (rojo o azul pitufo), provocadoras de antilujuria (al exhibir sus decadentes carnes). Y ello por no hablar de los despreciables y felones acólitos.

Los suicidios provocados por el Estado, con esta legislación sobre violencia de género, son una realidad. Entre otros, el suicidio del ex fiscal de Menores de Valladolid, Juan Ignacio Hernandez. Un excelente profesional que fue víctima de la LIVG (otra más).

 

Llegó la hora de hacer colapsar este repudiable, despreciable, denigrante, atentatorio y asqueroso sistema. El punto de apoyo es cargarse esta lacra, la discriminatoria legislación en violencia doméstica y a partir de ahí, ir liquidando otras herramientas de ingeniería social (aborto, eugenesia, eutanasia, equiparación -supremacismo- de los derechos homosexuales sobre los heterosexuales, etc, etc).

Nosotros ya les hemos mostrado el camino. Ahora, tomen el toro por los cuernos o sufran para siempre y sigan haciendo gala de su cobardía, complicidad, silencio y acobardamiento en las tablas.

Si de psicoanálisis se tratara, lo que se proyecta es que todo lo que subyace con estas legislaciones enloquecidas es la frustracción de las hembras que no asumen su condición ni cometido natural (renegando de su vital y decisiva condición), frente a los machos, habiendo aprovechado el sistema para potenciar y reafirmar esa frustracción, reconociéndolas necesitadas de un plus de protección, como si de individuos inferiores, y de la misma especie se tratara. Con ello estas legislaciones han hecho personas (concepto jurídico y posterior al de ser humano, que obedece a la Ley Natural) de primera (las débiles necesitadas de protección) y de segunda (los fuertes necesitados de castración).

En definitiva, la legislación sobre violencia de género atenta contra la igualdad y provoca la «viogenización» del hombre y el trastorno mental femimarxista en la mujer (una gran parte) emanada de ¡toda esta secta mafiosa subvencionada y de sus adeptos (amplificándolo con los medios de comunicación) y apartándolas de su cometido natural más sagrado (la concepción y la perpetuación de la especie), enfrentándolas a individuos de su misma condición humana (el hombre).

Como a los marxistas se les acabó el cuento de la lucha de clases para destruir la sociedad ahora los neomarxistas están por lo mismo, a través de la lucha de sexos. Acabemos con su puto negocio.

PD: Para las femimarxistas que nos lean, decirles que la violencia no conoce de sexos, que ni el hombre es mejor o peor a la mujer, que la violencia doméstica hay que castigarla, por igual y sin discriminación por razón de sexo y que el status quo actual será liquidado porque la mentira no podéis mantenerla siempre, y con ello, también será liquidado el sistema que nos oprime y tiraniza a todos (incluso a vosotras, femimarxistas). Basta con que desaparezcan las millonarias subveciones con las que riegan este siniestro negocio mafioso.