El bozal es perjudicial para la salud y las multas por no llevarlo, nulas

 

El doctor italiano Stefano Montanari advierte que el uso de mascarilla provoca enfermedades diversas.

El bozal (mascarilla lo llama el régimen) es una humillación, no evita el contagio -y probablemente ni siquiera lo minimiza- y a veces, hasta provoca la muerte.

Durante el supuesto «pico» del covid 19, aunque ya no nos creemos nada de ésto, salvo los muertos que hay en la mesa, o mejor los fallecidos convertidos en cenizas, no era obligatorio ponerse el bozal e incluso decían que no estaba probado -ni lo está- que evitara el contagio.

Si ahora ya no estamos en el supuesto «pico», razón de más para no ponérsela, salvo que les salga de los mismísimos a Pedro El sepulturero y a Pablo El enterrador, sí, ése, el hijo del terrorista del FRAP, según Cayetana Alvarez de Toledo y militante del FRAP según su propio hijo, Pablo Iglesias,  defendido entonces, por el abogado José Bono.

Y por cierto, el FRAP era una organización terrorista, no de «autodefensa» (porque por tal absurdo razonamiento, el GRAPO o ETA serían una organizaciones de «autodefensa» en vez de  terroristas, que lo son), y con muertos a sus espaldas, y ahora, Iglesias, vas y te querellas, que la vas perder y además vas a hacer el ridículo.

Además y conforme pueden ver en esta entrada de Veritas  con largo video incluído donde también aparecen Montanari, resulta que:

Las mascarillas son dañinas, porque:

1. El vapor que emitimos moja la mascarilla, creando un cultivo agradable para virus, bacterias, hongos, parásitos, que están en el aire y se pegan a la mascarilla. Los respiramos y los vamos paseando por todos lados. También entran por la nariz y la boca.

2. El anhídrido carbónico, que soltamos al respirar, vuelve a entrar en los pulmones, en la sangre, alimentando a las células con desecho, en lugar del oxígeno, y produce una saturación de anhídrido carbónico en la sangre (hipercapnia).

3. Por esta saturación, se empieza a producir acidosis, que es lo ideal para incubar el cáncer.

La también doctora Chinda Brandolino advierte del uso perjudicial del bozal (mascarilla o barbijo, según las latitudes en las que estemos).

Además, es todo un símbolo de opresión porque así, tienen al rebaño callado, obediente, ovejuno y estabulado.

Nosotros nos rebelamos frente a esa opresión porque jurídicamente vulnera nuestro derecho a la integridad física y moral (art. 15.1 de la Constitución) y nuestro derecho a la salud (art. 43.1 de la Contitución) en tanto llevar bozal es como ir con velo o con burka y además  son diversas las patologías que el bozal causa. ¿No pensariáis progrejetas que sólo ibáis a ser sujetos de derechos vosotros, verdad?. También nosotros tenemos los nuestros.

Dicho ésto, cada cual que haga lo que quiera y si no quieres líos, y te sientes borrego, ponte el bozal y obedece, coño.

Ahora bien, ¿que pasa si no te pones el bozal?.

La Orden SND/422/2020, de 19 de mayo, por la que se regulan las condiciones para el uso obligatorio de mascarilla durante la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, dispone su obligatoriedad en ciertos sitios y situaciones, eximiendo de ello en supuestos concretos, pero no determina sanciones.

A nuestro juicio (repetimos, a nuestro juicio, que no es palabra de Dios, pero argumentamos jurídica y médicamente lo que pensamos), para evitar problemas a los demás (especialmente) en los sitios cerrados, habrá que ponerse el bozal (salvo niños menores de 6 años o enfermedad respiratoria o similar -debidamente justificado con informe médico- o discapacidad o trabajo que sea incompatible con la mascarilla) pero en la calle, si te paran las fuerzas represivas del régimen, póntela y no discutas, y si además te ponen multa, alega y recurre porque te la tienen que quitar (si es que todavía hay una pizca de conocimiento jurídico en el laberinto administrativo).

Si te multan, pues ya sabes, pretenderán ponerte una sanción para «doblar» tu bolsillo y tu voluntad, debiendo remitirnos a un post anterior sobre la nulidad de las multas por «quebrantamiento» del confinamiento, para que veas que la argumentación es similar en cuanto que si pretenden multarte por no llevarla por el art. 36.6 de la LO 4/2015 sin que previamente haya desobediencia a la autoridad, pincharán en hueso.

En tal caso, tras notificarte la apertura de procedimiento sancionador, presenta pliego de descargo y recurre (si te desestiman las alegaciones), pudiéndote valer nuestros formularios frente a las multas por el «quebrantamiento» del confinamiento, con las debidas modificaciones, eso sí.

Verdaderamente, tal ORDEN MINISTERIAL, se la ha hecho el enemigo, nuestro enemigo, porque ni Sánchez ni este gobierno comunista son capaces de juntar tantas letras seguidas por mor de su manifiesto analfabetismo directamente proporcional a su maldad , aunque eso sí, son agentes del Nuevo Orden Mundial (NOM) y por ello, como son los tontos útiles para el mismo (perversos y perniciosos para nosotros), simplemente aceptan lo que se les pone en la «carpeta de firmas».

Hoy, Pedro y Pablo, han descubierto que aunque perversos son analfabetos y a mayores, una nulidad porque no podéis legislar tan mal y tantas veces, ¡cretinos!. Y para colmo son, a modo de los cinco jinetes del apocalipsis, el virus, el cáncer, la podredumbre, la pestilencia, la muerte.

No sólo no tenéis bastante con vuestra criminal gestión del covid19, con miles y miles de muertos (que ni tan siquiera podéis precisar porque no sabéis contar), si no que además, abocáis al rebaño al bozal para que sigan callados y les provoquéis, además, enfermedades. Es evidente que el genocida camboyano Polpot estaría orgullos de sendos discípulos, eso sí, por ¿omisión?, a diferencia de su maestro, que lo fue por acción.

ACTUALIZACION: Mira, comunista Pablo, aquí tienes al liberal Federico que te está dando una lección de historia sobre el FRAP, y ¿sabes porqué?, porque más vale el diablo por viejo que por diablo, en tanto él era comunista, maoista para más señas y de del comunismo sabe un rato y el FRAP era una organización terrorista, que se oponía, precisamente, a este régimen del que tú y los tuyos, parasitas con vocación de Romanov pero con modos y formas del clan Ceaucescu. Escucha el audio, y después, hablas, y mira a ver si te avergüenzas porque vas directo al suicidio político, pero ya lo sabías…